: CÓMO ES TENER UN BLOG COCHINO (O DOS, O TRES...)
Éstas son las últimas búsquedas que ha hecho la gente para llegar a mi Blog de Sexo:
Exceptuando a los mascotófilos (que menudo chasco se llevarán los pobres al ver que la entrada a la que llegan es de actrices porno que presentan a sus mascotas), me parece que se ha batido un récord tanto en lo que se refiere a poca originalidad (mucho peores se han visto, creedme) como en cuanto a combinaciones de las palabras que forman el nombre del blog :-D
Pero, ¿cómo es esto de tener un blog de sexo?
Primero, divertido. Siempre me ha gustado e interesado tanto la pornografía como el sexo, por lo que básicamente estoy llevando un blog sobre algo que más o menos manejo.
Segundo, cansado. Con el primer BDS que hice me lo curraba más, soy consciente de ello; tenía más tiempo para buscar artículos interesantes y traducirlos, por ejemplo. Ahora básicamente pongo imágenes, con el casual vídeo o enlace a una galería o web interesante. La verdad es que me gustaría recuperar un poco mi estilo de aquel entonces, pero cuando no me falta tiempo me faltan ganas... Tened en cuenta que he acabado un poco hasta las narices de traducir tras dos meses dedicada precisamente a ello.
Tercero, complicado. Sé que otras personas ponen muchísimas más imágenes que yo, pero es que procuro poner sólo lo que a mí me gusta. Eso me obliga a no poner fotos de chicas con pechos pequeños o descaradamente operados (de esos que parecen naranjas de cuan redondos y duros), de piel morena, con mucho vello púbico... Ni chicos sólos o en compañía de otros de su género (antes me gustaban, pero ahora ya no, creo que me acabé saturando. Incluso cuando veo en Fleshbot la clásica entrada gay me cada diez que no lo son, me llevo un sobresalto por lo fuera de la mente que lo tengo ya). No pongo nada que pueda estar prohibido, como chicas que sean o parezcan menores de edad o zoofilia (en algunos países está permitida, pero no en España ni en muchos otros). Y de los furrys y parafilias que me resultan desagradables, nada. Y aunque os parezca mentira, todo esto me reduce bastante las opciones... ¡Y si hablamos de Ballet Fetish, muchísimo más!
Cuarto, personal. No ya sólo en cuanto al contenido, sino también en lo que se refiere a los títulos. A veces no lo puedo evitar.
Quinto, abrumador. Al principio creí tener muy claras las etiquetas para clasificar las entradas, pero ahora veo una imagen y se me pasa que sea fetish, bondage y además bdsm; sólo en casos muy descarados me acuerdo. Hasta ese punto cambia la percepción de una persona que se pasa horas cada día mirando estas imágenes. Ya me ocurrió con Rotten y similares, que te daban una de cal y una de arena: fotos geniales y fotos horribles. Me di cuenta de que había tocado fondo cuando se me cargó una foto de una moza y grité "¡pero si no tiene rabo!". No es que esto me afecte en lo personal, sólo a la hora de clasificar; más me ha calado ver tantas fotos de gatos: al final acabas viendo a los gatos Sphynx como gatitos majos y no como gatos-pasas.
Con Ballet Fetish cometí en parte un error, porque es un tema bastante limitado y no es lo que se dice fácil encontrar algo nuevo, pero también fue un acierto porque me encanta. En cualquier momento miro el blog y, como me pasa también con BDS, me gusta lo que veo, lo encuentro muy artístico (¿cómo no iba a serlo, tratándose de ballet?). Algunas imágenes están muy tomadas por los pelillos, lo reconozco, pero en general son bastante chulas y bonitas, al menos para mí, y a fin de cuentas es un proyecto mío y por el que no veo un duro.
Y aquí llega el tema que me quema las tripas de cuando en cuando.
Hace poco leí en algún sitio que cuando una chica habla de sexo es obvio que salten los trolls; a mí no me ha pasado nunca, probablemente porque no hablo de MI sexualidad sino de ello en general... o quién sabe por qué, oigan. Y desde luego no me oculto, lo escribo con mi nick de siempre y hay enlaces a troche y moche para que quien quiera me lea también aquí, donde hay bastantes fotos mías. No me importa. Me niego rotundamente a sentirme avergonzada por lo que hago, como si fuera algo malo. Demasiado comentarios absurdos tuve que aguantar hace años (¿para qué demonios quiere una chica una revista porno? ¿Qué haces en un sexshop? ¿Y tú cómo conoces el nombre de esa actriz?); hay que entender que siempre habrá gilipollas que crean que una mujer no debería escribir, interesarse o saber sobre tal y sobre cual, igual que a veces los viejos me miran como diciendo "¡mujeres fumando, dónde vamos a ir a parar!".
Mucha gente opina que las mujeres, sea por genética, por los vestiditos de color rosa o porque estamos deseando formar una familia y dedicarnos a poner lavadoras, no queremos saber nada de la pornografía. Muchas chicas cumplen este estereotipo (y muchos hombres también, por cierto), pero otras muchas no. Lo bueno del sexo es que hay infinidad de grados, no hay un blanco y un negro. Te puede gustar el plano médico (con tomas simplemente de los genitales en acción), o el porno mainstream, o alguna parafilia, o el erotismo, o las revistas, o el hentai, o las llamadas a líneas eróticas, o te puede no gustar nada, y todas esas opciones están bien. Por eso me toca las narices que exista un llamado "porno para mujeres" que consiste o bien en erotismo o porno light (en que no se ven nunca los genitales masculinos, yo creo que se los pegan con cinta aislante, auuuuuuuu), o bien en que las mujeres toman el control, no dejan que nadie las domine y las ponga a cuatro patas y mucho menos que las "humillen" eyaculando en su cara. No sé si en esas películas al final se casan o son como Sexo en Nueva York, donde las mujeres actúan como supuestamente lo hacen los hombres (de forma promíscua y sin buscar compromiso, acumulando amantes de una noche o una semana), pero el error es ponerles esa etiqueta, como si cualquier mujer que no esté conforme con esos gustos fuera una guarra.
Porque en el fondo eso es lo que yace al fondo de todo esto: el miedo a ser considerada una guarra. No a que te lo llamen, sino a que crean en lo más profundo de su alma que lo eres, porque ese tipo de creencias son de las que no se quitan ni con estropajo, son las que hacen que en algunos casos te plantees incluso si lo que haces está bien, es normal, es decente. Y mira, tengo tanto de puta como una señora ultrarreligiosa con quince hijos que lleva la falda con tanto almidón que ni un huracán podría levantársela.
Todos tenemos nuestra idea particular de puta: la que se acuesta con muchos, la calientabraguetas, la que no se acuesta contigo, la que habla de sexo como de irse de tiendas, la que ha tenido algo con alguien que te gusta... A mí me molestan las que van de "ay, qué inocente soy y al tiempo qué guarra, voy a ser tu fantasía sexual, con coqueteos por debajo de la cintura y alusiones constantes a lo que me gusta hacer en la cama, pero nunca podrás tocarme... aunque te dejaré creer que quizás, si te lo trabajas, sí". Ésa es para mí la actitud que lo estropea todo. Ésas son para mí las que nos dan mal nombre a las pornófilas, a las que creemos que el sexo es parte de la vida, a las que no nos sonrojamos cuando alguien dice "polla" ni pensamos que un hombre nos es infiel por masturbarse. A las que creemos que mientras ambas personas consientan en un acto legal, no hay nada ni de malo de humillante porque todo se trata de una fantasía. Cuando haces deliberadamente que alguien te mire como a una guarra te conviertes en una, y lo que es peor, haces que las demás, las que no participamos de esos juegos pero no fingimos ser vírgenes, caigamos en el mismo saco.
Lo bueno de la edad es que te da perspectiva y confianza.
Lo bueno de una IP dinámica es que puedes llamar puta a una puta sin que sepa quién eres :-D
Pero yo, que tengo un poquito más de clase, prefiero dejarlo todo bien clarito aquí en vez de quemarme las tripas. A fin de cuentas, de todo esto se saca que no pienso disimular o fingir sobre mí o mis gustos... y ojalá con los años más gente decida subirse a este carro.
Tags: "no a la úlcera", estadisticas
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Pero, ¿cómo es esto de tener un blog de sexo?
Primero, divertido. Siempre me ha gustado e interesado tanto la pornografía como el sexo, por lo que básicamente estoy llevando un blog sobre algo que más o menos manejo.
Segundo, cansado. Con el primer BDS que hice me lo curraba más, soy consciente de ello; tenía más tiempo para buscar artículos interesantes y traducirlos, por ejemplo. Ahora básicamente pongo imágenes, con el casual vídeo o enlace a una galería o web interesante. La verdad es que me gustaría recuperar un poco mi estilo de aquel entonces, pero cuando no me falta tiempo me faltan ganas... Tened en cuenta que he acabado un poco hasta las narices de traducir tras dos meses dedicada precisamente a ello.
Tercero, complicado. Sé que otras personas ponen muchísimas más imágenes que yo, pero es que procuro poner sólo lo que a mí me gusta. Eso me obliga a no poner fotos de chicas con pechos pequeños o descaradamente operados (de esos que parecen naranjas de cuan redondos y duros), de piel morena, con mucho vello púbico... Ni chicos sólos o en compañía de otros de su género (antes me gustaban, pero ahora ya no, creo que me acabé saturando. Incluso cuando veo en Fleshbot la clásica entrada gay me cada diez que no lo son, me llevo un sobresalto por lo fuera de la mente que lo tengo ya). No pongo nada que pueda estar prohibido, como chicas que sean o parezcan menores de edad o zoofilia (en algunos países está permitida, pero no en España ni en muchos otros). Y de los furrys y parafilias que me resultan desagradables, nada. Y aunque os parezca mentira, todo esto me reduce bastante las opciones... ¡Y si hablamos de Ballet Fetish, muchísimo más!
Cuarto, personal. No ya sólo en cuanto al contenido, sino también en lo que se refiere a los títulos. A veces no lo puedo evitar.
Quinto, abrumador. Al principio creí tener muy claras las etiquetas para clasificar las entradas, pero ahora veo una imagen y se me pasa que sea fetish, bondage y además bdsm; sólo en casos muy descarados me acuerdo. Hasta ese punto cambia la percepción de una persona que se pasa horas cada día mirando estas imágenes. Ya me ocurrió con Rotten y similares, que te daban una de cal y una de arena: fotos geniales y fotos horribles. Me di cuenta de que había tocado fondo cuando se me cargó una foto de una moza y grité "¡pero si no tiene rabo!". No es que esto me afecte en lo personal, sólo a la hora de clasificar; más me ha calado ver tantas fotos de gatos: al final acabas viendo a los gatos Sphynx como gatitos majos y no como gatos-pasas.
Con Ballet Fetish cometí en parte un error, porque es un tema bastante limitado y no es lo que se dice fácil encontrar algo nuevo, pero también fue un acierto porque me encanta. En cualquier momento miro el blog y, como me pasa también con BDS, me gusta lo que veo, lo encuentro muy artístico (¿cómo no iba a serlo, tratándose de ballet?). Algunas imágenes están muy tomadas por los pelillos, lo reconozco, pero en general son bastante chulas y bonitas, al menos para mí, y a fin de cuentas es un proyecto mío y por el que no veo un duro.
Y aquí llega el tema que me quema las tripas de cuando en cuando.
Hace poco leí en algún sitio que cuando una chica habla de sexo es obvio que salten los trolls; a mí no me ha pasado nunca, probablemente porque no hablo de MI sexualidad sino de ello en general... o quién sabe por qué, oigan. Y desde luego no me oculto, lo escribo con mi nick de siempre y hay enlaces a troche y moche para que quien quiera me lea también aquí, donde hay bastantes fotos mías. No me importa. Me niego rotundamente a sentirme avergonzada por lo que hago, como si fuera algo malo. Demasiado comentarios absurdos tuve que aguantar hace años (¿para qué demonios quiere una chica una revista porno? ¿Qué haces en un sexshop? ¿Y tú cómo conoces el nombre de esa actriz?); hay que entender que siempre habrá gilipollas que crean que una mujer no debería escribir, interesarse o saber sobre tal y sobre cual, igual que a veces los viejos me miran como diciendo "¡mujeres fumando, dónde vamos a ir a parar!".
Mucha gente opina que las mujeres, sea por genética, por los vestiditos de color rosa o porque estamos deseando formar una familia y dedicarnos a poner lavadoras, no queremos saber nada de la pornografía. Muchas chicas cumplen este estereotipo (y muchos hombres también, por cierto), pero otras muchas no. Lo bueno del sexo es que hay infinidad de grados, no hay un blanco y un negro. Te puede gustar el plano médico (con tomas simplemente de los genitales en acción), o el porno mainstream, o alguna parafilia, o el erotismo, o las revistas, o el hentai, o las llamadas a líneas eróticas, o te puede no gustar nada, y todas esas opciones están bien. Por eso me toca las narices que exista un llamado "porno para mujeres" que consiste o bien en erotismo o porno light (en que no se ven nunca los genitales masculinos, yo creo que se los pegan con cinta aislante, auuuuuuuu), o bien en que las mujeres toman el control, no dejan que nadie las domine y las ponga a cuatro patas y mucho menos que las "humillen" eyaculando en su cara. No sé si en esas películas al final se casan o son como Sexo en Nueva York, donde las mujeres actúan como supuestamente lo hacen los hombres (de forma promíscua y sin buscar compromiso, acumulando amantes de una noche o una semana), pero el error es ponerles esa etiqueta, como si cualquier mujer que no esté conforme con esos gustos fuera una guarra.
Porque en el fondo eso es lo que yace al fondo de todo esto: el miedo a ser considerada una guarra. No a que te lo llamen, sino a que crean en lo más profundo de su alma que lo eres, porque ese tipo de creencias son de las que no se quitan ni con estropajo, son las que hacen que en algunos casos te plantees incluso si lo que haces está bien, es normal, es decente. Y mira, tengo tanto de puta como una señora ultrarreligiosa con quince hijos que lleva la falda con tanto almidón que ni un huracán podría levantársela.
Todos tenemos nuestra idea particular de puta: la que se acuesta con muchos, la calientabraguetas, la que no se acuesta contigo, la que habla de sexo como de irse de tiendas, la que ha tenido algo con alguien que te gusta... A mí me molestan las que van de "ay, qué inocente soy y al tiempo qué guarra, voy a ser tu fantasía sexual, con coqueteos por debajo de la cintura y alusiones constantes a lo que me gusta hacer en la cama, pero nunca podrás tocarme... aunque te dejaré creer que quizás, si te lo trabajas, sí". Ésa es para mí la actitud que lo estropea todo. Ésas son para mí las que nos dan mal nombre a las pornófilas, a las que creemos que el sexo es parte de la vida, a las que no nos sonrojamos cuando alguien dice "polla" ni pensamos que un hombre nos es infiel por masturbarse. A las que creemos que mientras ambas personas consientan en un acto legal, no hay nada ni de malo de humillante porque todo se trata de una fantasía. Cuando haces deliberadamente que alguien te mire como a una guarra te conviertes en una, y lo que es peor, haces que las demás, las que no participamos de esos juegos pero no fingimos ser vírgenes, caigamos en el mismo saco.
Lo bueno de la edad es que te da perspectiva y confianza.
Lo bueno de una IP dinámica es que puedes llamar puta a una puta sin que sepa quién eres :-D
Pero yo, que tengo un poquito más de clase, prefiero dejarlo todo bien clarito aquí en vez de quemarme las tripas. A fin de cuentas, de todo esto se saca que no pienso disimular o fingir sobre mí o mis gustos... y ojalá con los años más gente decida subirse a este carro.
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