02:52 am: ENTRADA BORRACHA ACERCA DE PERFORACIONES
Vale. De modo que estoy algo bebida y tengo la lengua, ergo los dedos, sueltos. La primera vez que me hice un pendiente en "las partes" chillé como un cerdo siendo degollado. Las dos siguientes, simplemente, fui con un pavor sobrehumano, pero sabiendo que merecía la pena. Una, que es un poco cenobita.
¿Desmayarse? Oh, no. Eso es de afeminados. Yo grité, me quejé, dije auch-cuidadito, y ya. Realmente no te da tiempo a gritar, como cuando subes en La Máquina del Parque de Atracciones y dices "voy a gritar tol camino pabajo", pero no gritas, porque no te da tiempo. La impresión sigue ahí, pero a los dos segundos o menos dices ummmm. Y vas por la calle camino a tu casa pensando ummmm. Y te acuestas y sigues con el ummmm. Y así, forever and ever. Sobre todo por la noche, así mientras sueñas y tal.
Total, que tengo un alfiletero en los bajos muy gustosamente y no lo lamento ni por un momento, suenen como suenen los aparatos a pilas (cloc cloc cloc). ¿Estoy siendo demasiado explícita? Oh, que los dioses me perdonen. Hago lo que puedo con mi pelo (literalmente. Me estoy torturando viva con el qué hacerme, si teñirme de rubia oxigenada, de pelirroja cachonda, de morado berenjenoso o... seguir con mi negro, mi esclavo querido, perdóname Toni Morrison por la burrada). Me refiero al de la cabeza, naturalmente.
No, en serio, si alguien tiene una idea fulgurante acerca de mi futuro pelo, que grite, Aún puede estar a tiempo. Mañana me van a robar sangre y estaré tan débil que puedo acomplish whateverrrrrr. No os aprovechéis, ¿eh?
Bla bla, os quierooooo, y mil veces bla.
Hale, a seguir con la peli sueca de vampiros prepúberes.