: POSIBLE HIATUS
Queridos, mi ordenador está renqueante. No sé si es agotamiento, ni si un ordenador puede agotarse, o qué narices, pero está funcionando un poquito regular. Durante los próximos días intentaré encenderlo poco para dejar que descanse; cabe la posibilidad de que en una de esas decida no encenderse más. Esto supone que me dejaré notar por aquí menos de lo normal, y que si tenéis algo importante/urgente que comunicarme es mejor que me llaméis por teléfono o que se lo digáis a mi mozo para que me pase el cotilleo en cuestión.
En caso de que esta estrategia no funcione, tendré que llevar a reparar el ordenador, lo que gracia me va a hacer poca, pero si veo que mi ausencia se va a prolongar por esa razón intentaré avisaros de alguna forma. Vamos, que iré a casa de mi mozo y me conectaré con su ordenador, hablando claro.
Dicho esto, me despido sin saber si volveremos a vernos, oh queridos amigos, pero con la esperanza de que así sea. Y por la cuenta que le trae al jodido ordenador, más le vale aguantar vivo al menos hasta que grabe todas las pelis y canciones que tengo en el disco duro.
Besotes estilo novela romántica con protagonista que apreta una rosa contra su pecho y dice ay y llora un poquito porque, joder, es que el pinchazo ha dolido.
Queridos, mi ordenador está renqueante. No sé si es agotamiento, ni si un ordenador puede agotarse, o qué narices, pero está funcionando un poquito regular. Durante los próximos días intentaré encenderlo poco para dejar que descanse; cabe la posibilidad de que en una de esas decida no encenderse más. Esto supone que me dejaré notar por aquí menos de lo normal, y que si tenéis algo importante/urgente que comunicarme es mejor que me llaméis por teléfono o que se lo digáis a mi mozo para que me pase el cotilleo en cuestión.
En caso de que esta estrategia no funcione, tendré que llevar a reparar el ordenador, lo que gracia me va a hacer poca, pero si veo que mi ausencia se va a prolongar por esa razón intentaré avisaros de alguna forma. Vamos, que iré a casa de mi mozo y me conectaré con su ordenador, hablando claro.
Dicho esto, me despido sin saber si volveremos a vernos, oh queridos amigos, pero con la esperanza de que así sea. Y por la cuenta que le trae al jodido ordenador, más le vale aguantar vivo al menos hasta que grabe todas las pelis y canciones que tengo en el disco duro.
Besotes estilo novela romántica con protagonista que apreta una rosa contra su pecho y dice ay y llora un poquito porque, joder, es que el pinchazo ha dolido.
