: LA TORTURA DE LA CENSURA
... Aunque para ellos es más bien "la censura de la tortura". Me explico: el cine, que como todo arte debería ser completamente libre, sufre desde hace catapum de años de algo tan repugnante culturalmente hablando como es la censura. Una panda de gilipollas descerebrados se juntan y deciden unilateralmente que nosotros, espectadores, somos demasiado imbéciles como para decidir por nosotros mismos lo que podemos o no podemos ver y soportar. En lugar de permitirnos escoger lo que queremos consumir, se nos obliga ridículamente a aceptar un producto mutilado en nombre de la decencia, supuestamente para protegernos... ¿de qué? De la ficción, señores. De cosas que no son reales. De los cuentos de hadas. Del efecto que algo ficticio pueda tener sobre nosotros, y esos nuevos nosotros sobre otros. Porque no pueden soportar que algo que, siendo falso (y sabiéndolo todos) y que vemos simplemente porque nos da la real gana, nos pueda herir de un modo taaaaaan peligroso e incalculable. Los que cuidan de nosotros -nosotros, los niños estúpidos-, nuestros padres postizos que lo saben todo, nos evitan ese mal trago, a todos por unos pocos que no saben ser adultos y tomar las decisiones que más les convengan.
Ellos deciden qué pasa y qué no. Mutilan y torturan historias. Asesinan ideas. Nos toman por idiotas.
No soportan la competencia, por lo visto.
Como fan perdida del terror y el gore me veo sometida sin descanso ni sentido a una censura implacable y totalmente absurda desde mi punto de vista, en muchas más ocasiones de lo que una persona con dos neuronas podría llegar a comprender. Tengo 28 años, puedo distinguir la ficción de la realidad, me han expuesto a montones de muertes reales en las noticias sin que yo lo pidiera y puedo ver claramente la diferencia con lo que ocurre en el cine. Ya pasó la época de los video nasties, esas pelis que, por violentas y por mostrar comportamientos no deseables en la sociedad real, fueron prohibidas durante décadas, y bien que hizo en pasar, pues demostraba sin espacio a dudas lo gilipollas que son algunos y el miedo que le tienen a la gente, a lo voluble que puede llegar a ser, que con ver una peli se pone a matar. Sin embargo, la versión censurada sigue estando de moda, obligando a muchos de nosotros a buscar en todas partes y a asegurarnos de que la copia de la peli que compramos no está recortada, sino que es la de verdad. Y nos tongan, tenedlo por seguro. Que no estoy hablando de que metan censura en las pelis cuando las pasan por la tele; estoy hablando de que nos vendan copias mutiladas para que veamos en nuestra casa, sin explicitarlo siquiera y cobrándonos lo mismo.
Gracias a la globalización, a internet y a la compra de país a país podemos saltarnos estas estúpidas normas para niñitos lerdos y comprar la versión buena (si tenemos suerte y nos enteramos correctamente de cuál es la versión íntegra) o, en algunos casos, conseguir la peli que en nuestro país no se distribuye. Sí, se sigue haciendo. El último caso es el de Grotesque, una película japonesa de explotación (lo que ahora se llama, dado que los que ponen nombres a los subgéneros hoy en día son críos de quince años que han visto un total de 200 pelis en toda su vida, Torture Porn) que se estrenó a principios de este año.
En el Reino Unido van a tener que tirar de Amazon para hacerse con la peli.
No tengo palabras para gritar lo patético que me parece esto, sólo insultos. Vi Grotesque el viernes pasado, así que puedo hablar con propiedad. Y lo pienso hacer.

El póster de la peli. Que se note que me curro mogollón las entradas.
Os cuento la peli, de principio a fin, para que sepáis lo que están prohibiendo.
Una parejita de tiernos japoneses en la veintena de la vida tiene su primera cita. Él está muy pillado por ella, ella no está muy segura y le sugiere que se vayan conociendo poco a poco antes de dar el paso de hacerse novios. Mientras pasean por la calle, un tipo sale de un coche armado con un mazo y les golpea con él, dejándoles inconscientes. Los mete en su coche y los lleva a su guarida, una especie de sótano en el que hay unas plataformas con arneses para atarles y una mesa con instrumental quirúrgico.
Cuando despiertan, se encuentran atados y amordazados, a merced de un desconocido que claramente no tiene buenas intenciones. Ellos se asustan mogollón, claro.
El torturador les explica que les va a puñetear insistentemente y que lo que busca es ver sus ganas de vivir. Si logran que él "se conmueva" ante su voluntad de vivir les dejará ir. Les pregunta que cuántas veces han mantenido relaciones sexuales, y se sorprende al saber que ninguna (claro, pensaría que eran pareja desde hacía tiempo, pero no). Para humillarles un poco les sobetea (provocando el clásico orgasmo forzado que tanto se ve en el hentai); no es especialmente horrible puesto que es breve y tiene sentido dentro de la trama. El torturador quiere dejarle clarito al chico que ya nunca va a acostarse con la chica. Por joder, que es un torturador y tiene que torturarle.
Les tortura un poco ya en serio. Quien haya visto Guinea Pig 1 y 2 sabe más o menos por dónde van los tiros: mutilaciones, básicamente. La gran diferencia que hay es que tiene todo el sentido que sea una pareja. El torturador le pregunta a la chica si moriría por el chico, y ella responde, sinceramente y como era de esperar, que no. SIn embargo, el chico declara que sí que moriría por la chica, lo que es muy tierno, la verdad. El torturador le ofrece la posibilidad de puñetearle hasta quedarse a gusto, y si él lo aguanta dejará libre a la chica. El chaval, romántico hasta las trancas, acepta.
Finalmente, el torturador parece quedar satisfecho, con lo que promete a los chicos dejarles libres cuando se encuentren en condiciones físicas aceptables. Para ello les instala en lo que parece una habitación de hospital, les cura, les alimenta, y les trata de una forma radicalmente distinta. Les asegura que, cuando estén bien (en un par de días), él mismo llamará a la Policía para entregarse y ellos recibirán un pastón de dinero suyo en compensación por lo que les ha hecho. Ellos le creen, aunque no comprenden este cambio en su carácter.
Sin embargo, tras beber una medicina se despiertan nuevamente atados en la sala de molestar. Ahora tiene lugar un momento Saw que te cagas: el chico tiene la posibilidad de salvar a la chica, pero ha de sacrificarse a sí mismo. Bueno, pues la cosa no acaba de salir del todo bien para ninguno de los tres.
Si la película hubiera acabado ahí, estoy segura de que no habría habido tanto jaleo. Pero no: el malo se recupera y vuelve a las andadas.
Me imagino a los señores censores pensando "¡mecagonlamar, pensaba que iba a acabar relativamente bien y, al final, nada! ¡Qué disgusto me he llevado! ¡Pues a tomar por culo, esta peli que se la compren por internet y se jodan pagando gastos de envío!". De verdad, creo que ha sido algo así.
Detalle de las torturas:
La historia podría ser cierta, claro que sí, igual que la saga Saw, la saga Hostel y la saga Gremlins, si nos ponemos. El caso es que no es un snuff, no es un documental, es una jodida obra de ficción. Quien quiera verla la verá, del modo en que yo lo he hecho (guiño, guiño) o comprándola por internet. ¿Pretenden impedir que alguien impresionable la vea? Esas personas deberían ser capaces de decidir por sí mismas no ver cosas que les van a dejar jodidos una semana. Además, existen las manos para taparse los ojos, y el mando del DVD para parar la peli o saltarse una escena especialmente desagradable (como hice yo con Holocausto Caníbal). Si estamos hablando de niños, ya hay restricciones por edad para eso, y los padres se supone que... Bueno, da igual :-DDD
Lo que quiero decir es que a aquel al que ver esto le impulse a asesinar y torturar a gente (bastante común en el Reino Unido, por otro lado) le hacen falta pocas excusas para ello. Y sí, digo excusas porque no son razones, jamás podrían serlo.
Tags: "no a la úlcera", imagenes en accion, mondo macabro
... Aunque para ellos es más bien "la censura de la tortura". Me explico: el cine, que como todo arte debería ser completamente libre, sufre desde hace catapum de años de algo tan repugnante culturalmente hablando como es la censura. Una panda de gilipollas descerebrados se juntan y deciden unilateralmente que nosotros, espectadores, somos demasiado imbéciles como para decidir por nosotros mismos lo que podemos o no podemos ver y soportar. En lugar de permitirnos escoger lo que queremos consumir, se nos obliga ridículamente a aceptar un producto mutilado en nombre de la decencia, supuestamente para protegernos... ¿de qué? De la ficción, señores. De cosas que no son reales. De los cuentos de hadas. Del efecto que algo ficticio pueda tener sobre nosotros, y esos nuevos nosotros sobre otros. Porque no pueden soportar que algo que, siendo falso (y sabiéndolo todos) y que vemos simplemente porque nos da la real gana, nos pueda herir de un modo taaaaaan peligroso e incalculable. Los que cuidan de nosotros -nosotros, los niños estúpidos-, nuestros padres postizos que lo saben todo, nos evitan ese mal trago, a todos por unos pocos que no saben ser adultos y tomar las decisiones que más les convengan.
Ellos deciden qué pasa y qué no. Mutilan y torturan historias. Asesinan ideas. Nos toman por idiotas.
No soportan la competencia, por lo visto.
Como fan perdida del terror y el gore me veo sometida sin descanso ni sentido a una censura implacable y totalmente absurda desde mi punto de vista, en muchas más ocasiones de lo que una persona con dos neuronas podría llegar a comprender. Tengo 28 años, puedo distinguir la ficción de la realidad, me han expuesto a montones de muertes reales en las noticias sin que yo lo pidiera y puedo ver claramente la diferencia con lo que ocurre en el cine. Ya pasó la época de los video nasties, esas pelis que, por violentas y por mostrar comportamientos no deseables en la sociedad real, fueron prohibidas durante décadas, y bien que hizo en pasar, pues demostraba sin espacio a dudas lo gilipollas que son algunos y el miedo que le tienen a la gente, a lo voluble que puede llegar a ser, que con ver una peli se pone a matar. Sin embargo, la versión censurada sigue estando de moda, obligando a muchos de nosotros a buscar en todas partes y a asegurarnos de que la copia de la peli que compramos no está recortada, sino que es la de verdad. Y nos tongan, tenedlo por seguro. Que no estoy hablando de que metan censura en las pelis cuando las pasan por la tele; estoy hablando de que nos vendan copias mutiladas para que veamos en nuestra casa, sin explicitarlo siquiera y cobrándonos lo mismo.
Gracias a la globalización, a internet y a la compra de país a país podemos saltarnos estas estúpidas normas para niñitos lerdos y comprar la versión buena (si tenemos suerte y nos enteramos correctamente de cuál es la versión íntegra) o, en algunos casos, conseguir la peli que en nuestro país no se distribuye. Sí, se sigue haciendo. El último caso es el de Grotesque, una película japonesa de explotación (lo que ahora se llama, dado que los que ponen nombres a los subgéneros hoy en día son críos de quince años que han visto un total de 200 pelis en toda su vida, Torture Porn) que se estrenó a principios de este año.
En el Reino Unido van a tener que tirar de Amazon para hacerse con la peli.
UK film board stops sale of Japanese horror movie
LONDON – Britain's film board banned the sale of a Japanese horror DVD, saying Wednesday its violence is so extreme that it could cause psychological harm to audiences.
The film "Grotesque" devoted most of its running time to the sexual assault and torture of its two main characters, the British Board of Film Classification said.
"'Grotesque' features minimal narrative or character development and presents the audience with little more than an unrelenting and escalating scenario of humiliation, brutality and sadism," the board said in a statement.
The board has refused to classify the film, meaning it cannot be legally sold or supplied anywhere in Britain.
The board said the movie's nonstop scenes of torture — including amputation, eye-gouging, castration and evisceration — make it impossible to edit the film in a way which would make it acceptable for British viewers.
The board, which rates about 10,000 films for DVD release each year, said the ban was "very rare."
The last movie turned down by the board was 2004 film "Murder-Set-Pieces," which was rejected in early 2008. In 2005, it refused "Terrorists, Killers And Other Wackos" — a film that carried clips of real torture and execution.
No tengo palabras para gritar lo patético que me parece esto, sólo insultos. Vi Grotesque el viernes pasado, así que puedo hablar con propiedad. Y lo pienso hacer.

El póster de la peli. Que se note que me curro mogollón las entradas.
Os cuento la peli, de principio a fin, para que sepáis lo que están prohibiendo.
Una parejita de tiernos japoneses en la veintena de la vida tiene su primera cita. Él está muy pillado por ella, ella no está muy segura y le sugiere que se vayan conociendo poco a poco antes de dar el paso de hacerse novios. Mientras pasean por la calle, un tipo sale de un coche armado con un mazo y les golpea con él, dejándoles inconscientes. Los mete en su coche y los lleva a su guarida, una especie de sótano en el que hay unas plataformas con arneses para atarles y una mesa con instrumental quirúrgico.
Cuando despiertan, se encuentran atados y amordazados, a merced de un desconocido que claramente no tiene buenas intenciones. Ellos se asustan mogollón, claro.
El torturador les explica que les va a puñetear insistentemente y que lo que busca es ver sus ganas de vivir. Si logran que él "se conmueva" ante su voluntad de vivir les dejará ir. Les pregunta que cuántas veces han mantenido relaciones sexuales, y se sorprende al saber que ninguna (claro, pensaría que eran pareja desde hacía tiempo, pero no). Para humillarles un poco les sobetea (provocando el clásico orgasmo forzado que tanto se ve en el hentai); no es especialmente horrible puesto que es breve y tiene sentido dentro de la trama. El torturador quiere dejarle clarito al chico que ya nunca va a acostarse con la chica. Por joder, que es un torturador y tiene que torturarle.
Les tortura un poco ya en serio. Quien haya visto Guinea Pig 1 y 2 sabe más o menos por dónde van los tiros: mutilaciones, básicamente. La gran diferencia que hay es que tiene todo el sentido que sea una pareja. El torturador le pregunta a la chica si moriría por el chico, y ella responde, sinceramente y como era de esperar, que no. SIn embargo, el chico declara que sí que moriría por la chica, lo que es muy tierno, la verdad. El torturador le ofrece la posibilidad de puñetearle hasta quedarse a gusto, y si él lo aguanta dejará libre a la chica. El chaval, romántico hasta las trancas, acepta.
Finalmente, el torturador parece quedar satisfecho, con lo que promete a los chicos dejarles libres cuando se encuentren en condiciones físicas aceptables. Para ello les instala en lo que parece una habitación de hospital, les cura, les alimenta, y les trata de una forma radicalmente distinta. Les asegura que, cuando estén bien (en un par de días), él mismo llamará a la Policía para entregarse y ellos recibirán un pastón de dinero suyo en compensación por lo que les ha hecho. Ellos le creen, aunque no comprenden este cambio en su carácter.
Sin embargo, tras beber una medicina se despiertan nuevamente atados en la sala de molestar. Ahora tiene lugar un momento Saw que te cagas: el chico tiene la posibilidad de salvar a la chica, pero ha de sacrificarse a sí mismo. Bueno, pues la cosa no acaba de salir del todo bien para ninguno de los tres.
Si la película hubiera acabado ahí, estoy segura de que no habría habido tanto jaleo. Pero no: el malo se recupera y vuelve a las andadas.
Me imagino a los señores censores pensando "¡mecagonlamar, pensaba que iba a acabar relativamente bien y, al final, nada! ¡Qué disgusto me he llevado! ¡Pues a tomar por culo, esta peli que se la compren por internet y se jodan pagando gastos de envío!". De verdad, creo que ha sido algo así.
Detalle de las torturas:
- Chico: punzón en el costado, dedos cortados con una sierra mecánica, ojo sacado con un bisturí, clavos en los testículos, amputación del pene, destripamiento hijoputesco.
- Chica: dedos y un brazo cortados con una sierra mecánica, pezones cortados con unas tijeras, decapitación.
La historia podría ser cierta, claro que sí, igual que la saga Saw, la saga Hostel y la saga Gremlins, si nos ponemos. El caso es que no es un snuff, no es un documental, es una jodida obra de ficción. Quien quiera verla la verá, del modo en que yo lo he hecho (guiño, guiño) o comprándola por internet. ¿Pretenden impedir que alguien impresionable la vea? Esas personas deberían ser capaces de decidir por sí mismas no ver cosas que les van a dejar jodidos una semana. Además, existen las manos para taparse los ojos, y el mando del DVD para parar la peli o saltarse una escena especialmente desagradable (como hice yo con Holocausto Caníbal). Si estamos hablando de niños, ya hay restricciones por edad para eso, y los padres se supone que... Bueno, da igual :-DDD
Lo que quiero decir es que a aquel al que ver esto le impulse a asesinar y torturar a gente (bastante común en el Reino Unido, por otro lado) le hacen falta pocas excusas para ello. Y sí, digo excusas porque no son razones, jamás podrían serlo.
Tags: "no a la úlcera", imagenes en accion, mondo macabro
